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No eres lo que comes, eres cómo lo comes
-Sigue leyendo-¿Cansada de probar miles de dietas? ¿No pierdes lo que deberías a pesar de pasar hambre? Quizás el problema sea que no comes con cabeza. Te damos unos sanos consejos para mejorar las digestiones.
Según los expertos comer muy rápido es una de las mayores causas de la obesidad. Sentarse y comer reposadamente es algo que se está perdiendo por el estilo de vida que llevamos, siempre con prisa y con horarios apretados, comidas ligeras o pesadas en muy poco tiempo y luego digestiones en movimiento.
El cerebro procesa comer rápido con la pérdida de autocontrol en las comidas favoreciendo que se elijan alimentos poco deseables y que engordan más que una comida saludable y en mayor cantidad.
Por otra parte el estilo de vida contribuye a que las comidas se realicen de forma sedentaria, incluso delante de la televisión y muy reposada lo que según el British Medical Journal tiene el mismo efecto psicológico que comer rápido.
Las encuestas indican que el 57% de las mujeres comen hasta estar totalmente saciadas. Los hombres comen mucho más rápido que las mujeres la mitad de los encuestados reconocen que tienen este mal hábito mientras sólo una tercera parte de las féminas dicen tener demasiada prisa a la hora de la comida.
Practica cómodos y sencillos trucos como masticar mucho la comida. Psicológicamente tu organismo pensará que has comido más y te sacias antes. Además masticar veinte veces es muy productivo, además de entretener al cerebro la saliva se pone en marcha y consigue que la digestión empiece antes ayudando a procesar los alimentos.
Después de cada comida hay 20 minutos cruciales en que el estómago empieza a procesar que el alimento que está en el organismo, respétalos con un poco de descanso para favorecer la digestión. No es mala idea reposar después de comer, lo mejor es ver un poco la tele o leer, nada de ejercicios bruscos.No hables mientras comes, aunque parezca una tontería aumenta la cantidad de aire que aspiras con la comida y hace que la digestión vaya peor.
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El Yogur. Mucho más que un simple postre
-Sigue leyendo-El Yogur es el postre ideal pero en una dieta equilibrada es mucho más que eso. Aporta calcio, vitaminas y ayuda a conservar la flora intestinal. Descubre todos sus beneficios.
El yogur, yogurt, yoghurt o yoghourt no es sólo un lácteo. De hecho aunque suene muy feo su sabor y sus capacidades más beneficiosas derivan de una bacteria benigna que se usa para fermentarlo. La más habitual es el Streptococcus thermophilus subsp. salivarius aunque ahora está de moda enriquecerlo con L. casei y L. bifidus, dos de las más conocidas y que colaboran a mejorar el sistema inmunológico a base de nutrir la flora intestinal.
El aparato digestivo agradece los aportes de calcio al organismo pero especialmente los del yogur son aconsejables porque, además, ayuda a asimilar los minerales con cada vez menos cantidad de grasa (en torno al 30% menos que los artesanales).
Para rematar ahora el sabor dulce es una novedad de los yogures pasteurizados. Los aditivos de frutas y sabores naturales han dado un gusto mucho más placentero al yogur. Ahora son postres considerados casi delicias con texturas y aportes calóricos desde cremosos, líquidos e incluso desnatados. No hay excusa para no encontrar un yogur que cubra tus necesidades y además sea delicioso.
Consumir dos raciones de yogur al día es muy bueno para una dieta equilibrada protegiendo el aparato digestivo e incluso ayudando a reducir el colesterol. Es ideal para saciar el hambre entre horas, para merendar o incluso en salsas como el Tzatziki griego puede ser una autentica delicia.
